El reciente tropiezo en el clásico universitario confirmó que Universidad de Chile Las Condes se ha transformado en un terreno sumamente esquivo para el Romántico Viajero. La caída por la cuenta mínima ante los Cruzados no solo significó dejar escapar puntos vitales en la parte alta de la tabla, sino que también profundizó una negativa estadística que preocupa profundamente a la parcialidad estudiantil.
Una década completa de sequía futbolística
El compromiso disputado en el recinto de la precordillera dejó en evidencia que la escuadra laica sufre cada vez que debe cruzar la capital para medirse ante su clásico rival. Con este nuevo traspié, la institución azul ratifica que jugar en ese escenario se ha transformado en un auténtico dolor de cabeza para sus aspiraciones deportivas.
Datos claves de la racha negativa
- El último triunfo azul en ese reducto data del 5 de abril de 2015.
- En aquel entonces, el equipo dirigido por Martín Lasarte se impuso por 4-2 con tres tantos de Gustavo Canales.
- Desde esa memorable jornada, el registro global en los últimos diez compromisos muestra nueve caídas y apenas un empate.
- La paridad se remonta al año 2018, cuando Mauricio Pinilla decretó el 1-1 definitivo.
Comparaciones inevitables con el estadio Monumental
Este complejo escenario que atraviesa el conjunto universitario comienza a generar inevitables paralelismos con la histórica sequía que el Bulla sufrió durante largos años en el recinto de Macul ante Colo Colo. Los simpatizantes laicos ahora cruzan los dedos para que esta nueva maldición geográfica no se extienda por más de dos décadas como ocurrió en la comuna de Macul, transformándose en una tarea urgente para el cuerpo técnico venidero.




