La testera del organismo rector del balompié criollo ha decidido mover fichas rápidamente ante una turbulencia mayúscula. En este escenario, la Primera B Chile se encuentra completamente paralizada en su desenlace debido a enredos administrativos y reglamentarios que exigen respuestas inmediatas por parte de los directivos de los diferentes elencos.
Una cumbre extraordinaria para frenar la incertidumbre
La cita telemática programada para este miércoles 4 de noviembre a las 12:00 horas abordará dos frentes sumamente complejos. Por un lado, la testera que comanda Pablo Milad debe rendir cuentas sobre el cierre de la casa matriz en Quilín. Por otro, la definición del torneo de ascenso sigue entrampada por determinaciones disciplinarias recientes.
Los problemas edilicios y económicos de Quilín
La clausura ejecutada por el municipio de Peñalolén dejó al descubierto una falta grave de regularización que data de hace dieciséis años. Entre los puntos más críticos destacan:
- Inexistencia de la recepción definitiva de obras.
- Una deuda estimada en 172 millones de pesos por patentes comerciales impagas.
- Un duro golpe a la imagen corporativa del ente rector.
El conflicto reglamentario que tiene en vilo al Ascenso
La sanción al cuadro ariqueño y el posterior reconocimiento de un error de transcripción en el artículo 87 de las bases han generado un verdadero caos interpretativo. Mientras la administración defiende la aplicación de derrotas por 3-0, la postura de los tribunales mantiene en suspenso la entrega de la copa y la conformación definitiva de la tabla de posiciones.




