Los escritorios vuelven a robarse las portadas en el balompié nacional, donde la segunda division del futbol chileno atraviesa momentos de alta tensión institucional. Cuando la pelotita aún rueda en las canchas y se definen los últimos cupos del año, un animador de la parte alta recibió un mazazo administrativo que amenaza su continuidad en el profesionalismo de cara a las próximas temporadas.
Un fallo que remece a la Región de O'Higgins
La noticia cayó como un balde de agua fría en la interna del club. Mediante un documento oficial fechado el pasado 2 de noviembre de 2026, el Órgano de Primera Instancia (OPI) notificó la decisión de denegar la licencia al conjunto adiestrado por Víctor Fuentes. Esta medida drástica margina al equipo de la competencia oficial para el año 2027, amparándose en el estricto Reglamento de Licencia de Clubes.
Cabe destacar que la institución auricielo ya había sufrido castigos deportivos durante la presente temporada, incluyendo la resta de puntos que complicó su situación general. Pese a la gravedad del informe emitido por las autoridades competentes, la resolución inicial abre una ventana de esperanza para la dirigencia regional.
La última carta y el presente en la cancha
Plazos fatales para revertir el fallo
Ante este escenario adverso, la institución no se da por vencida y prepara sus descargos con asesoría legal:
- El club cuenta con un plazo fatal de cinco días hábiles para presentar sus argumentos.
- La apelación debe ser interpuesta directamente ante la Instancia de Apelación de la testera nacional.
- Los directivos confían en revertir la medida en los tribunales deportivos antes de finalizar el ciclo.
Mientras tanto, en lo estrictamente deportivo, el plantel se mantiene enfocado en abrochar la permanencia matemática. Ubicados en la parte alta de la liguilla del descenso de la categoría de bronce, los auricielo luchan en las últimas tres fechas del torneo para escapar definitivamente de la zona roja y trasladar su tranquilidad a los tribunales.




