El balompié criollo vuelve a estar en el centro de la polémica legal, donde Deportes Puerto Montt en la Primera B podría enfrentar un duro revés administrativo en los próximos años a raíz de problemas financieros no resueltos del todo ante los organismos competentes.
El trasfondo del caso financiero en el sur
Durante la actual temporada, el conjunto albiverde logró sortear con éxito una grave acusación en su contra gracias a un tecnicismo legal. Los clubes rivales que presentaron la denuncia original no contaban con la legitimación activa para llevar adelante el proceso ante el Tribunal de Disciplina de la ANFP.
Sin embargo, la amenaza sigue latente para la institución sureña debido a presuntas irregularidades relacionadas con el rol de agente retenedor del Impuesto Único en el caso del jugador Kevin Flores, dineros que aparentemente no habrían llegado a las arcas del Servicio de Impuestos Internos en los plazos establecidos.
Claves sobre la advertencia judicial para el 2027
- La denuncia inicial fue desestimada porque el tribunal determinó que la acción correspondía exclusivamente a la Unidad de Control Financiero.
- El plazo de prescripción de la supuesta falta se extiende por dos años, abriendo una ventana de análisis legal hasta el 2027.
- Especialistas advierten que si las bases del torneo modifican sus normativas sobre desafiliación, el riesgo institucional será real.
¿Qué pasará con los delfines?
Aunque el plantel se enfoca netamente en lo deportivo, la dirigencia no puede descuidar este flanco administrativo. Si las autoridades financieras de la ANFP deciden actuar de oficio en el futuro, el panorama judicial para el club cambiará drásticamente, reviviendo la polémica de los puntos ganados y perdidos en tribunales.




