La recta final del torneo nacional trae dolores de cabeza para Universidad de Chile localia, luego de que las modificaciones calendarizadas por el ente rector del balompié criollo alteraran por completo la logística del club laico. Tras una jornada adversa donde los albos estiraron la ventaja en la parte alta de la tabla, el Romántico Viajero no solo lamenta la distancia deportiva, sino también un nuevo obstáculo administrativo que afecta su localía de cara a las últimas fechas del certamen.
Un problema de programación y eventos
En un principio, la planificación estudiantil contemplaba disputar su respectivo compromiso frente a Cobresal el lunes 9 de noviembre, teniendo reservado el Estadio Nacional para dicha ocasión. No obstante, la ANFP determinó modificar el horario para fijarlo en simultáneo con el encuentro del archirrival ante Ñublense, pactado para el domingo 8 de noviembre a las 15:00 horas en Ñuñoa.
El inconveniente mayúsculo radica en que la noche previa, específicamente el sábado 7 de noviembre, el coliseo de Ñuñoa albergará el cierre de la cruzada solidaria de la Teletón. Esto vuelve prácticamente inviable retirar el escenario a tiempo y deja serias dudas sobre el estado en que quedará el gramado del principal recinto deportivo del país.
Nuevas alternativas para ejercer la localía
Ante este panorama adverso, la directiva del cuadro laico debe moverse con rapidez para encontrar un reducto disponible que cumpla con los requisitos para recibir el compromiso. Las opciones más viables sobre la mesa son:
- Estadio Santa Laura en Independencia
- Estadio El Teniente en la ciudad de Rancagua
- Gestiones exprés por parte de la dirigencia
Mientras se define el recinto definitivo, el plantel universitario enfoca sus energías en el próximo desafío internacional y copero, buscando dejar atrás la irregularidad exhibida en las últimas semanas del campeonato y regalarle una alegría a su fiel fanaticada.




