El fútbol chileno vive momentos de cambios profundos y esta vez el protagonista es Curicó Unido en la Primera B, luego de que el director técnico Damián Muñoz oficializara su salida definitiva del club albirrojo tras una temporada sumamente complicada donde el fantasma del descenso rondó por todo el Maule.
Un cierre de año con triunfo pero sabor amargo
Pese a que los torteros culminaron el torneo con una contundente victoria por cuatro goles a uno frente a Deportes Temuco, el estratega fue categórico al señalar que su ciclo al mando del plantel llegó a su fin. En una conferencia de prensa posterior al encuentro, el estratega lanzó dardos contra la crítica generalizada y el ambiente que rodeó a la institución durante el año.
- Consiguieron mantener la categoría en la división de plata del fútbol nacional.
- Armaron un plantel competitivo aunque con una sensación final de insatisfacción deportiva.
- Soportaron una presión constante por parte de la prensa y un sector de la hinchada.
Dardos contra la directiva y exigencia de mayor optimismo
El adiestrador no se guardó nada al momento de evaluar el trato recibido durante su gestión, señalando que el entorno minimiza los esfuerzos realizados en momentos críticos de escasez y dificultad institucional. "Esperan que llegue aquí el Guardiola con la varita mágica a hacer las cosas", expresó con molestia antes de abandonar de forma definitiva la banca albirroja.
Claves de una salida anunciada
Para el entrenador, las instituciones deportivas no pueden sostenerse únicamente en base a marcadores de fin de semana, sino a través de pilares fundamentales como la identidad y el respaldo constante en las malas rachas. Ahora, la dirigencia curicana deberá iniciar la búsqueda de un nuevo nombre para liderar el proyecto deportivo de la próxima temporada.




